Una habitación con vistas…

A room with a view’. Tal vez alguno de nuestros lectores conozca la novela de E. M. Foster sobre una joven inglesa, Lucy Honey Church, que se encuentra en Florencia por vacaciones… Y si no conocen esta obra, seguro que sí han visto u oído hablar de la versión cinematográfica, protagonizada por una jovencísima Helena Bonham Carter y dirigida por James Ivory.

El motivo de reseñar estas creaciones literaria y cinematográfica no es otro que transmitir el sentimiento que produce ver abrir las ventanas de uno de los pisos o apartamentos del residencial Císter. Frente a nosotros, una de las señas de identidad de Málaga, la Catedral malacitana. Nuestra Señora de la Encarnación, nombre completo de este edificio religioso, es una de las ‘vecinas’ de Císter 3. En 1530 se hacían sus primeras trazas pero no sería hasta el siglo XVIII cuando se terminó… teóricamente, ya que a esta le falta el remate de la fachada principal y la torre sur. De ahí que se la conoce popularmente como ‘La Manquita’. Leyendas populares dicen que no llegó a finalizarse por que el dinero que se iba a destinar a ella se mandó para pagar las guerras en América.

La Catedral de Málaga cuenta con una planta de tres naves con girola y es en cierta medida evolución del arte goticista. En su interior encontramos magníficas obras de arte, como es el Coro de Málaga, con la sillería de 42 tallas, obra de Pedro de Mena. Sus portadas son conocidas como la de las Cadenas, frente al Palacio de Zea-Salvatierra con sus jardines y su patio de los naranjos; la principal, como la de la Plaza del Obispo y la fachada del Sagrario.

Como podéis imaginar, es un auténtico lujo poder vivir en un lugar tan emblemático de la ciudad como este. En pleno centro de la capital costasoleña y con edificios que son auténticas referencias dentro de la arquitectura y el mundo del arte en nuestro país.

 

vivir en el centro de malaga